Quien no ha ido en algun momento de su vida al circo a disfrutar un espectáculo y pasar un buen rato y divertirse.
El circo tiene mucha historia detrás. En esa larga historia fue cambiando mucho, ya que como herraminenta sus usos fueron variando, el estilo, el público, el contexto.
Y no hay que verlo como un simple espectáculo de entretenimiento. Es mucho más que eso y siempre lo fue.
Es un lenguaje muy claro, lleno de sentido. Un lenguaje universal. No es solo habilidades admirables, sino que intenta comunicar.
Comunica emociones, sentimientos, relaciones cotidianas, una historia, un estado de ánimo.
Su manera de contar permite el juego con las imagenes, el sonido. Llevar de viaje al espectador por un camino que puede ser armonico, suave o fuerte, brusco.
Hoy se escucha hablar del Nuevo Circo. Una línea circense que se acomoda a un nuevo público e incorpora otros recursos; propuestas más teatrales, de danza, música. Un buen ejemplo es el del Cirque du Soleil.